Eggs Benedict, Schloss Pichlarn

Aigen im Ennstal · Austria

Schloss Pichlarn

Merece el viaje

Jamón de Estiria, aceite de pepita de calabaza y una salsa fantástica: original, pero no extravagante. De primera clase.

Cuaderno

El Eggs Benedict

Jamón de Estiria. Salsa fantástica. Aceite de pepita de calabaza de Estiria y pipas de calabaza. Original, pero no extravagante. Resalta todo lo que debe tener un Eggs Benedict perfecto. De primerísima clase.

Traducido de mis notas en alemán.

Schloss Pichlarn está en el valle del Enns, en Estiria, rodeado de montañas y de su propio campo de golf. Que la cocina piensa en clave regional se nota ya en el desayuno, y de la mejor manera.

En el plato

La base es pan tostado; encima, jamón de Estiria, un huevo escalfado y una salsa fantástica. Luego llega Estiria al plato: unos hilos de aceite de pepita de calabaza y un puñado de pipas de calabaza.

Es original, pero no extravagante. El aceite y las pipas no cambian el Benedict, lo resaltan: lo avellanado frente a la mantequilla de la salsa, lo crujiente frente al huevo tierno. Todo lo que debe tener un Eggs Benedict perfecto se realza en lugar de taparse. De primerísima clase.

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Merece el viaje. Quien quiera ver cómo se interpreta un clásico en clave regional sin desvirtuarlo, debería desayunar aquí.

Texto de la guía redactado con ayuda de IA a partir de mis notas.